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Dios, fortaleza de quien sufre
Señor, ayúdame a ser un cristiano consciente, que me dé cuenta de mis propias limitaciones; tan valiente, que no me hunda ante las inevitables dificultades de la vida; y tan humilde que llegue a descubrir que sin Ti nunca sabré llevar mi cruz de cada día.
Haz, Señor, que cuando me llegue el dolor o la prueba, no la mire nunca como un castigo que Tú me envías, sino como una oportunidad que me brindas de demostrar que mi amor es sincero y que soy consecuente con la fe que profeso.
Que el sufrimiento me haga más maduro como persona y como cristiano; que me vuelva más comprensivo, más tierno, más humano. Y que, cuando el dolor toque mi puerta, lejos de hundirme o sentirme víctima, pueda repartir paz y alegría entre quienes me rodean.
Si hoy el dolor me abruma, también sé que puedo encontrar consuelo en la oración. Tú nunca me abandonas, Señor.
Estoy solo
Señor, me encuentro solo, pocos me entienden, pocos me escuchan. No me visitan, cada vez estoy más aislado y tengo miedo de convertirme en un estorbo para los demás.
Cada día abandono parte de mi pasado. Te pido que no me dejes mirar atrás con tristeza. No permitas que me quede atrapado en lo que fue, sino que pueda seguir adelante con esperanza.
Ayúdame a sonreír con bondad, a recordar el pasado con serenidad, mirar el futuro con confianza y vivir el presente con agradecimiento. En la soledad, sé mi compañía. En el silencio, sé mi voz. Como lo suplico en momentos en que siento que no puedo más.
Transfórmanos, Señor
Acoge Señor nuestros miedos y transfórmalos en confianza.
Atiende nuestros sufrimientos y transfórmalos en crecimiento.
Escucha nuestro silencio y transfórmalo en oración.
Admite nuestras crisis y transfórmalas en madurez.
Acepta nuestras lágrimas y transfórmalas en plegarias.
Recibe nuestra decepción y transfórmala en fe.
Comprende nuestra soledad y transfórmala en contemplación.
Mira nuestra amargura y transfórmala en paz interior.
Recibe nuestra muerte, cuando llegue, y transfórmala en resurrección.
Así como nos abandonamos en Ti durante las noches oscuras, hoy entregamos este sufrimiento a tu poder transformador.
