Santo Apóstol, Pedro,
Piedra dura y poderosa,
Como Cristo te llamó,
de mí no apartes tu protección.
A ti me acojo yo reverente,
Con humildad y veneración,
y te elevo esta plegaria
Y con ella una petición.
Cúbreme, sombra del más sublime
de los pastores, tenme piedad,
aparta siempre de mi destino
toda miseria y enfermedad.
Quien no me quiera que huya de mí,
las personas adversas apártalas,
bendice, Pedro, tú mi camino
y no me dejes nunca penar.
Pedro Apóstol,
concédeme tu gracia y haz
que esta deuda pendiente
me sea pronto reintegrada
por el bien y descanso de todos.
(Decir la deuda y nombre del deudor)
Si es dinero, que sea la cantidad
que yo un día presté, y
si es un objeto, que me sea devuelto
en las mismas condiciones en las que lo deje.
Así sea.
