Consagrarse a la Virgen María es un compromiso personal de aprender de su fe para seguir más de cerca a Jesús. Esta oración expresa ese deseo de manera sencilla.

Consagracion A La Virgen María

María, madre de Jesús, quiero confiarte mi camino espiritual. Hay decisiones que tomo con seguridad y otras en las que me dejo llevar por el miedo o el orgullo. Tú que supiste escuchar y responder con fe, acompáñame a vivir con un corazón más disponible.

Pongo bajo tu intercesión a mi familia, mi trabajo y las responsabilidades que a veces descuido. Enséñame a reconocer a Cristo en la persona que necesita tiempo, alimento o consuelo. Que mis palabras sobre la fe sean coherentes con mis actos.

Madre buena, no busco huir de los desafíos, sino afrontarlos con generosidad. Llévame hacia Jesús y ayúdame a renovar cada día mi compromiso de amar, servir y buscar la verdad. Recibe esta consagración como un deseo sincero de vivir más cerca de Dios. Amén.

Cuándo volver a estas palabras

Puedes rezarla en una celebración mariana, después de un retiro o cuando desees renovar un compromiso personal de vida cristiana.

Cómo llevar esta intención a tu día

La tradición católica entiende la consagración mariana como un camino que conduce a Cristo, no como una sustitución de él.

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Por Mary