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Padre Nuestro
Hacer una oración como el Padre Nuestro cada día es conectarse con el mensaje puro de Jesús. Es una guía completa de cómo orar, pedir, agradecer y perdonar. Por eso, rezar el Padre Nuestro por la mañana, antes de dormir, en familia o en misa, es un acto profundo de fe que ha perdurado por siglos.
Esta oración es tan poderosa que ha sido traducida a cientos de idiomas, adaptada en cantos, incluida en todas las liturgias cristianas del mundo y reflexionada por millones de fieles que encuentran en sus palabras consuelo, fuerza y dirección espiritual.
Recitarla no es repetir por costumbre, sino entrar en comunión con Dios. A continuación, puedes leerla en español, latín, inglés y también en sus versiones bíblicas de Mateo y Lucas.
Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal.
Amén.
Padre Nuestro en Latín
Pater noster, qui es in cælis,
sanctificetur nomen tuum.
Adveniat regnum tuum.
Fiat voluntas tua, sicut in cælo, et in terra.
Panem nostrum quotidianum da nobis hodie,
et dimitte nobis debita nostra
sicut et nos dimittimus debitoribus nostris.
Et ne nos inducas in tentationem, sed libera nos a malo.
Amen.
Padre Nuestro en Inglés
Our Father, who art in Heaven,
hallowed be Thy name,
Thy kingdom come, Thy will be done on earth as it is in Heaven.
Give us this day our daily bread,
and forgive us our trespasses as we forgive those who trespass against us.
And lead us not into temptation but deliver us from evil.
Amen.
El Padre Nuestro en la Biblia
El Padre Nuestro es la oración que Jesús enseñó a sus discípulos en dos pasajes clave: Mateo 6:9-13 y Lucas 11:2-4. En ambos textos, Jesús no solo nos entrega una oración, sino una forma de vivir la relación con Dios.
La versión de Mateo incluye el “tuyo es el reino, el poder y la gloria”, mientras que la de Lucas es más breve, pero igualmente profunda. En ambos, se destaca la humildad, la dependencia de Dios y el llamado al perdón.
Versión del Padre Nuestro en Mateo 6, de la Biblia Reina Valera
Padre nuestro que estás en los cielos,
santificado sea tu nombre.
Venga tu reino. Sea hecha tu voluntad,
como en el cielo, así también en la tierra.
Danos hoy nuestro pan cotidiano.
Y perdónanos nuestras deudas,
como también nosotros perdonamos á nuestros deudores.
Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal:
porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria,
por todos los siglos.
Amén.
Versión del Padre Nuestro en Lucas 11, de la Biblia Reina Valera
Padre nuestro que estás en los cielos;
sea tu nombre santificado. Venga tu reino.
Sea hecha tu voluntad, como en el cielo,
así también en la tierra.
El pan nuestro de cada día, dános lo hoy.
Y perdónanos nuestros pecados, porque también
nosotros perdonamos á todos los que nos deben.
Y no nos metas en tentación, mas líbranos del malo.
Reflexión sobre cada parte del Padre Nuestro
“Padre nuestro que estás en el cielo”
Nos recuerda que no estamos solos. Tenemos un Padre común, que está por encima de todo, pero que se preocupa por nosotros. No es un Dios lejano, sino cercano, accesible y amoroso.
“Santificado sea tu nombre”
Es un acto de alabanza. Reconocemos que Dios es santo y su nombre debe ser reverenciado. Es la base de toda oración: comenzar adorando.
“Venga a nosotros tu reino”
Pedimos que su reinado de amor, paz y justicia se manifieste aquí y ahora. También nos comprometemos a ser parte activa de ese Reino con nuestras acciones.
“Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo”
Renunciamos a nuestras voluntades egoístas. Le decimos al Señor: “Dirige tú, yo confío.” Esta frase nos entrena para aceptar tanto lo que entendemos como lo que no comprendemos.
“Danos hoy nuestro pan de cada día”
Pan es alimento, pero también es el trabajo, la salud, la estabilidad emocional y el sustento espiritual. Aquí reconocemos nuestra dependencia diaria de Dios.
“Perdona nuestras ofensas…”
Uno de los puntos más exigentes: el perdón. No solo lo pedimos, sino que nos comprometemos a darlo. Jesús une perdón recibido y perdón otorgado en una sola condición.
“No nos dejes caer en la tentación…”
Dios no tienta, pero permite pruebas. Pedimos que no permitas que esas pruebas nos alejen de Él. Que nos dé la fuerza para resistir y salir fortalecidos.
“… y líbranos del mal”
No solo de los males visibles, sino del maligno. Es un clamor por protección total: física, emocional, espiritual.
Padre Nuestro Cantado – Letra
En muchas misas es común escuchar el Padre Nuestro en forma de canto. Se respeta la letra original, pero se le da entonación que permite al fiel elevar su oración con mayor emotividad. Dependiendo del país, la melodía varía, pero el mensaje permanece igual.
¿Se deben levantar las manos en el Padre Nuestro?
Aunque esta acción de levantar las manos durante la misa cuando se reza el Padre Nuestro está muy extendida y se ha vuelto un ritual común por los asistentes a la celebración, el Misal Romano nos dice que es una acción mal entendida y, por lo tanto, mal aplicada.
Oraciones complementarias para unir al Padre Nuestro
Cómo enseñar el Padre Nuestro a los niños
Una forma efectiva es repetirlo a diario, en voz alta, y con explicación. Por ejemplo, decir: “Cuando decimos ‘Danos hoy nuestro pan’, le pedimos a Dios que nunca nos falte lo que necesitamos.” Así, el niño no solo memoriza, sino que comprende y lo hace suyo.
Padre Nuestro en otros idiomas populares
Además de español, inglés y latín, muchos católicos rezan esta oración en francés, portugués, italiano o alemán. Esta diversidad refleja que es una oración verdaderamente universal, que une a toda la Iglesia en una sola voz.
Cómo rezar el Padre Nuestro con el corazón
- Haz una pausa breve después de cada frase.
- Concéntrate en lo que estás diciendo, como si fuera la primera vez.
- Conviértelo en tu oración base diaria.
- Úsalo antes de dormir para cerrar tu día con Dios.
















