¿Quién fue Juan Diego?

El milagro de la Virgen de Guadalupe no puede ser aceptado sin aceptar la existencia real de Juan Diego.

Juan Diego fue el indígena escogido por dios para recibir el mensaje de la Virgen, de manera que los pobladores de estas tierras conocieran la fe cristiana.

En los códices indígenas (donde los indios acostumbraban registrar lo que sucedía, con dibujos y símbolos), más tarde en los documentos españoles de historia y a través de la trasmisión oral de generación en generación, se saben varias cosas de la vida de Juan Diego:

Juan Diego Cuauhtlatoatzin nació en el año 1474 en Cuautitlán, se casó con Lucía.

Cerca de los 50 años abandonó el culto a los ídolos aztecas para ser bautizado por el Fraile Motolinía en la religión Católica.

Su mujer Lucía y su tío Juan Bernardino, a quien después la Virgen curó, también se bautizaron.

Todos asistían frecuentemente a la doctrina, que era una clase para enseñar la religión, que los frailes de Tlaltelolco daban a los indios que se habían convertido. Para poder asistir a la doctrina se trasladaron a Tulpetlac, donde murió Lucía.

Desde que vivió las apariciones de la Virgen y ¨Su Señora del Cielo¨ le habló, Juan Diego dejó casas y tierra para vivir en un pequeño jacalito junto al Templo Guadalupano, hasta que murió en el año de 1548 a la edad de 74 años.

 

¿ Por qué es tan importante la acción de Juan Diego ?

La aparición de la Virgen de Guadalupe en tierras mexicanas, fue el motor que movió a que miles de indígenas que adoraban dioses falsos, se convirtieran.

El motivo de la venida de la Virgen fue traerlos a su hijo Jesucristo y llenarlos con el espíritu de la nueva religión.

El Fraile Motolinía escribió que en quince años fueron bautizados muchísimos indígenas.

La acción de Juan Diego es muy importante porque fue el instrumento obediente que cooperó para hacer posible lo anterior.

Durante 17 años, Juan Diego nunca se cansó de repetir las delicadezas de la Virgen y de narrar sus apariciones. De todo México acudían interminables grupos que escucharon de sus labios su maravillosa experiencia.

Entonces, lo más importante de Juan Diego es que se convirtió en el mejor evangelizador de México.

La Virgen también vino a decirnos a los mexicanos y a través de Juan Diego, que nada debemos temer mientras estemos bajo su protección. Recordemos sus palabras en el Tepeyac:

¨ ¿No estoy yo aquí que soy tu Madre? ¿No estás bajo mi sombra y mi resguardo? ¿No soy yo la fuente de tu alegría?… ¿Tienes necesidad, pues de alguna otra cosa? (Nicán Mopohua)

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