Oración a la Virgen de Guadalupe para que salga bien un trasplante de riñón

Virgen Santísima de Guadalupe, Madre de misericordia y refugio de los enfermos,
hoy vengo a ti con el corazón lleno de fe para pedir tu intercesión en un momento delicado:
el trasplante de riñón que debe realizarse a mi ser querido.
Madre, confío en que bajo tu manto hay vida, esperanza y protección.
La Palabra del Señor nos dice: “El Señor sostiene mi vida” (cf. Sal 54,4).
Con esa promesa en mi corazón pongo esta cirugía en tus manos amorosas.

Virgen Morena, acompaña a los médicos que llevarán a cabo este trasplante.
Dales sabiduría, precisión y serenidad en cada decisión.
Ilumina a las enfermeras y al equipo médico, para que todo se haga con paciencia y amor.
Así como muchos ponen su esperanza en la
oración a la Divina Misericordia para los enfermos,
yo también confío en que tú guiarás cada paso de este procedimiento.

Señor Jesús, médico divino, bendice al donante que con generosidad entrega este órgano para dar vida.
Haz que este trasplante sea exitoso y que el cuerpo lo reciba con fortaleza.
Virgen de Guadalupe, ruega para que el organismo acepte este riñón sin complicaciones y que el paciente pueda recuperar la salud.
Así como los fieles elevan la oración para momentos difíciles,
yo me aferro a tu intercesión en este instante de prueba.

Madre amorosa, fortalece también a la familia que espera en oración durante esta cirugía.
Dales paz y esperanza, que no caigan en la angustia ni en el miedo.
Permite que en su corazón haya confianza plena, como la de quienes rezan la
oración por la familia,
convencidos de que Dios nunca abandona a sus hijos.

Virgen de Guadalupe, permanece en la sala de operaciones como Madre vigilante.
Extiende tu manto sobre el paciente y sobre cada médico presente.
Que tu presencia sea luz en medio de la delicadeza de este trasplante.
Así como tantos confían en la oración de San Benito
para protegerse del mal, yo me confío a ti para que toda complicación se aleje y reine la paz.

Madre querida, enséñanos a agradecer también por la vida nueva que este trasplante traerá.
Haz que cada día después de la cirugía sea vivido con gratitud y con fe renovada.
Que el cuerpo se fortalezca, que la salud regrese y que el corazón alabe al Señor.
Como quienes oran la oración para proteger a los seres queridos,
yo pongo la vida de este enfermo bajo tu cuidado maternal.

Cómo rezar esta oración antes y después de un trasplante

Antes de la cirugía, reza esta oración con calma, confiando en la intercesión de la Virgen de Guadalupe.
Puedes encender una vela blanca y pronunciar el nombre del enfermo en voz alta, entregándolo al Señor.
Acompaña tu súplica con el Padre Nuestro y el
Ave María.
Después del trasplante, agradece cada día de recuperación rezando un misterio del
rosario completo,
como ofrenda de gratitud por el don de la vida.

La Virgen de Guadalupe, Madre que acompaña en los hospitales

La Virgen de Guadalupe ha sido testigo de innumerables milagros en hospitales y hogares de enfermos.
Ella permanece al lado de los que sufren y nunca abandona a quienes ponen su esperanza en su intercesión.
Su presencia en una cirugía es consuelo para las familias y fortaleza para los enfermos.
Confiar en ella es abrir la puerta al amor de Dios, que actúa en lo humano con poder divino.

Oración final

Virgen Santísima de Guadalupe, te confío este trasplante de riñón.
Que todo salga bien, que el cuerpo acepte este regalo de vida y que la salud sea restaurada.
Gracias, Madre, porque sé que escuchas mi súplica y acompañas cada instante de esta operación.
Quédate junto al enfermo y haz que tu Hijo Jesucristo derrame sobre él abundante misericordia.
Amén.

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