Oh amorosa madre, en tu regazo de amor me tuviste siendo un infante,
No sabes el dolor que hoy me causa tu partida,
El vacio en mi alma y corazón son tan inmensos como los océanos,
Más en mi tengo presente que ahora gozas de la paz y tranquilidad del otro reino.

Generoso padre, hoy te pedimos que guardes en tu eterna morada,
Con tu ínfimo amor a (nombre de tu madre),
Pues ella mientras estuvo en vida,
Cumplió muy bien su trabajo de madre que le encomendaste.

Cobijo bajo su regazo a estos tus humildes hijos,
Guiándolos hacia tu camino, con fortaleza y sabiduría.

Amén

Por Mary