Glorioso apóstol San Judas Tadeo, intercesor fiel en los momentos de angustia,
vengo a ti en esta noche cargado de cansancio pero sin poder encontrar descanso.
El insomnio me quita la paz, mi mente se agita y mi corazón se llena de pensamientos que no me dejan dormir.
Por eso acudo a ti, patrono de los imposibles, para que con tu intercesión me ayudes a recuperar la calma.
La Palabra dice: “En paz me acuesto y enseguida me duermo, porque sólo tú, Señor, me haces vivir tranquilo” (cf. Sal 4,8).
Quiero que esta promesa se cumpla en mí esta noche y en todas las noches de mi vida.
San Judas Tadeo, amigo de los que sufren, preséntale a Jesús mi cansancio y mis desvelos.
Que Él me conceda la serenidad necesaria para dormir sin miedo, sin ansiedad y sin preocupaciones.
Así como muchos buscan consuelo en la oración para momentos difíciles,
yo hoy elevo mi voz pidiendo el milagro sencillo pero necesario de poder descansar en paz.
Señor Jesús, Tú que dijiste: “Vengan a mí todos los que están cansados y agobiados, y yo los aliviaré” (cf. Mt 11,28),
te entrego esta noche mi cansancio.
Que tu Espíritu Santo calme mi mente y serene mi corazón,
para que, con la ayuda de San Judas, pueda dormir bajo tu protección.
Como quienes confían en la oración por la familia,
también yo confío en que mi hogar quedará en paz mientras yo descanso.
San Judas, ruega por mí para que el insomnio no sea dueño de mis noches.
Quiero aprender a poner en manos de Dios todas mis cargas antes de dormir,
como quien reza con fe el rosario completo para confiar cada Ave María a la Virgen Santísima.
Enséñame a dejar en las manos del Señor todo lo que me inquieta,
para poder cerrar los ojos en paz.
Amado San Judas, también te pido por quienes sufren de ansiedad, estrés y enfermedades que roban el sueño.
Intercede por ellos para que encuentren en la oración un bálsamo para sus noches.
Como quienes confían en la oración de San Benito contra el mal y la inquietud,
también yo quiero apoyarme en tu intercesión poderosa para que las tinieblas no tengan poder sobre mis pensamientos.
Señor, en tus manos pongo mi descanso.
Que tu ángel guarde mi cama, que tu paz sea la melodía de mi noche y que tu gracia me despierte con alegría al amanecer.
San Judas Tadeo, acompáñame en cada sueño y que, mientras duermo, mi corazón siga en comunión con Dios.
De esta manera, aun en el silencio de la noche, mi alma descansará en el Señor.
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Cómo rezar esta oración antes de dormir
Haz esta oración de rodillas junto a tu cama, en silencio y con la luz apagada,
dejando que la calma vaya entrando en tu interior.
Puedes encender una vela mientras rezas y apagarla al concluir como signo de confianza.
Repite despacio el Padre Nuestro y el
Ave María,
y si aún el sueño no llega, medita en voz baja un salmo como el 23 o el 91.
Pide con fe la intercesión de San Judas y, al final, guarda unos minutos de silencio.
San Judas Tadeo y el regalo del descanso
Dormir en paz es también un don de Dios.
Cuando la preocupación y la envidia de otros quitan la calma, necesitamos recurrir a la oración como escudo.
Así como tantos fieles buscan refugio en la oración para proteger a los seres queridos,
también nosotros podemos refugiarnos en la intercesión de San Judas para que nada turbe nuestras noches.
Él, que caminó con Jesús, sabe lo importante que es descansar para servir mejor durante el día.
Oración final
San Judas Tadeo, intercesor poderoso, toma mis desvelos y entrégalos al corazón de Jesús.
Haz que mis pensamientos se aquieten, que mi respiración se calme y que mi alma se abandone en la paz del Señor.
Que esta noche yo pueda repetir con fe: “En paz me acuesto y enseguida me duermo” (cf. Sal 4,8).
Gracias, San Judas, porque sé que velas por mí y que, bajo tu intercesión, esta noche descansaré en paz.
Amén.

