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Oración a San Charbel para enfermedades imposibles

San Charbel, humilde siervo de Dios y monje fiel en la oración,
hoy me acerco a ti con un corazón lleno de fe y esperanza.
Tú que fuiste hombre de silencio y entrega total al Señor,
intercede por mí en esta enfermedad que los médicos consideran imposible de sanar.
Creo en las palabras de Cristo: “Para los hombres es imposible, pero para Dios todo es posible” (cf. Mt 19,26).
Por eso me pongo bajo tu intercesión poderosa.

San Charbel, tú que pasaste largas horas en adoración,
que ofreciste tus sacrificios en favor de la humanidad y que aún después de tu muerte sigues obrando milagros de sanación,
mira mi necesidad y preséntala ante el trono de Dios.
Así como los enfermos buscan fortaleza en la
oración a la Divina Misericordia para los enfermos,
yo también me refugio en la misericordia divina pidiendo tu ayuda.

Cristo amado, que diste a San Charbel la gracia de vivir en santidad y de ser testigo de tu amor,
te suplico que, por su intercesión, derrames tu poder sobre mi cuerpo y mi espíritu.
Haz que la enfermedad que me oprime se convierta en testimonio de fe.
Virgen María, Madre de consuelo, acompáñame como acompañas a quienes rezan la
oración por la familia,
para que en mi hogar reine siempre la esperanza.

San Charbel, intercede por todos los que luchan contra enfermedades graves e incurables.
Que cada enfermo encuentre en tu ejemplo la paciencia y la confianza en Dios.
Así como muchos se sostienen con la
oración para momentos difíciles,
yo también me apoyo en tu fe inquebrantable para no rendirme en esta prueba.

Glorioso San Charbel, ruega también por los médicos y enfermeras que cuidan de mí.
Que el Espíritu Santo ilumine su mente y sus manos en cada tratamiento.
Protégelos y acompáñalos,
como lo haces con quienes rezan la oración de San Benito
para recibir protección contra todo mal.

San Charbel, si la voluntad de Dios es concederme la sanación,
haz que mi corazón viva agradecido y dé testimonio del poder divino.
Y si en su plan debo seguir llevando esta enfermedad,
dame la fortaleza para aceptarla con amor y paciencia.
Como quienes confían en la oración para proteger a los seres queridos,
yo me pongo bajo tu amparo seguro, confiando en tu poderosa intercesión.

Cómo rezar esta oración a San Charbel

Haz esta oración en silencio cada día, de preferencia frente a una imagen de San Charbel o encendiendo una vela blanca.
Nómbrale tu enfermedad imposible y entrégala al Señor a través de su intercesión.
Acompaña esta súplica con el Padre Nuestro, el
Ave María
y, si puedes, un misterio del rosario completo.
La constancia en la oración es un signo de confianza en la voluntad de Dios.

San Charbel, testigo de lo imposible

San Charbel es reconocido en todo el mundo por los milagros de sanación atribuidos a su intercesión.
Personas con enfermedades incurables han recibido alivio y fuerza al invocar su nombre con fe.
Confiar en él es confiar en un intercesor cercano a Dios,
capaz de obtener para nosotros el milagro de la salud o la paz para aceptar la voluntad divina.
Él nos recuerda que nunca debemos perder la esperanza, porque el amor de Cristo lo transforma todo.

Oración final

San Charbel, siervo fiel de Dios,
te entrego mi enfermedad imposible y mi vida entera.
Intercede por mí ante el Señor para que me conceda la gracia de la sanación o la fortaleza para soportar esta cruz.
Gracias, santo de los imposibles, porque sé que escuchas mi súplica y me llevas siempre hacia el corazón de Cristo.
Amén.

Por Mary